Guitarras para tocar Blues y Jazz

Si buscas una guitarra para empezar a tocar Blues o Jazz, entonces sin duda lo mejor sería elegir entre los siguientes modelos:

  • Modelos tipo Telecaster
  • Modelos tipo Stratocaster
  • Modelos de cuerpo hueco o semi-hueco

En el ámbito del jazz y el blues, la elección de una guitarra adecuada es esencial para capturar la expresividad y la calidez de estos estilos musicales ricos en matices. Dentro de este segmento, se destacan guitarras diseñadas específicamente para realzar las características tonales fundamentales del jazz y el blues. Desde modelos clásicos que emulan la elegancia del pasado hasta opciones más contemporáneas que incorporan innovaciones tecnológicas, este abanico de guitarras ofrece una paleta de sonidos suaves y resonantes que son esenciales para estos géneros melódicos y emotivos.

Al final de los modelos expuestos, podrás encontrar algunos artículos que espero puedan ayudarte para facilitar tu elección. 😊

Squier Telecaster Affinity White

Una muy buena guitarra para empezar, y a buen precio.

Squier Stratocaster Classis Vibe 50’s

Con buen sonido y acabado Sunburst de dos colores.

Epiphone Les Paul Studio LT

Para las vertientes más duras del blues, con buenos acabados.

Ibanez AM53SRF
Artcore Red

Delgada, ligera y preciosa guitarra ideal para Jazz y Blues.

Squier Telecaster Butterscotch Blonde

Económica pero con un buen sonido, diseño y tacto.

Squier Stratocaster Affinity Sunburst

La más clásica versión de la Stratocaster con trémolo.

Squier Stratocaster Affinity Black

Equipada con pastillas single coil de bobina única.

Squier Stratocaster Classic Vibe 50s Red

De color rojo brillante con acabado fiesta red.

Musoo 335
Cherry Red

Con una bonita chapa de arce flameado, ideal para jazz.

Squier Stratocaster Affinity White

Un elegante diapasón de arce para un toque suave y sonido cálido.

Rocktile
HB100 Pro-SB Vintage

Con el diapasón de palo de rosa y mástil de arce.

Squier Telecaster 40th Anniversary

Edición vintage con acabado cálido para el 40 aniversario del modelo.

Telecaster

La Fender Telecaster, conocida cariñosamente como «Tele», se erige como un ícono perdurable en el mundo de las guitarras eléctricas. Su diseño distintivo, calidad de construcción y versatilidad tonal la han convertido en la elección de músicos legendarios y aficionados por igual. Vamos a adentrarnos en el fascinante mundo de la Telecaster, explorando tanto su historia como sus características únicas.

La historia de la Telecaster se remonta a principios de la década de 1950, cuando Leo Fender, fundador de la compañía Fender, estaba revolucionando el mundo de las guitarras eléctricas. Hasta ese momento, las guitarras eléctricas eran principalmente cuerpos huecos y se asociaban con el jazz. Sin embargo, Fender tenía una visión diferente. Quería crear una guitarra sólida, resistente y capaz de producir un sonido nítido y claro, ideal para la música country y otros estilos emergentes.

En 1951, la Telecaster vio la luz del día. Su diseño simple pero elegante presentaba un cuerpo sólido de una sola pieza, un mástil atornillado y un único corte en el cuerpo para facilitar el acceso a los trastes superiores. Esta simplicidad estructural contribuyó a la durabilidad y facilidad de fabricación, características que la hicieron popular tanto entre músicos como entre fabricantes.

La Telecaster es conocida por su cuerpo sólido de una sola pieza, generalmente hecho de fresno o aliso. Esta construcción le otorga un sonido claro y sostenido, y su durabilidad la hace apta para el riguroso escenario musical. Suele tener dos pastillas, una en el puente y otra en el mástil. La pastilla del puente es famosa por su tono brillante y nítido, ideal para riffs y solos, mientras que la pastilla del mástil proporciona un sonido cálido y redondo, perfecto para acordes y tonos más suaves. La Telecaster cuenta con un interruptor de tres posiciones que permite seleccionar la pastilla del puente, ambas pastillas o la del mástil. Esta versatilidad tonal hace que la Telecaster sea adecuada para una amplia gama de géneros musicales. El diseño clásico de la Telecaster, con su forma rectangular y su golpeador de una capa, ha sido inmutable en gran medida a lo largo de los años. Su estética sencilla pero elegante ha ganado el favor de músicos que buscan un instrumento icónico.

A lo largo de los años, la Telecaster ha sido adoptada por una multitud de músicos de renombre. Desde pioneros del country hasta leyendas del rock, su versatilidad la ha llevado a escenarios de todo el mundo. Figuras como James Burton, Keith Richards y Bruce Springsteen han contribuido a cimentar su estatus como un instrumento clásico y atemporal.

En resumen, la Fender Telecaster no es solo una guitarra; es un testimonio de la visión innovadora de Leo Fender y de cómo un diseño simple puede dejar una huella indeleble en la historia de la música. Ya sea en el escenario, en el estudio o en la sala de ensayo, la Telecaster continúa siendo una elección venerada por músicos que buscan una combinación inigualable de elegancia, versatilidad y autenticidad tonal.

Stratocaster

La Fender Stratocaster, conocida cariñosamente como «Strat», es un ícono atemporal en el mundo de las guitarras eléctricas. Su diseño vanguardista, características innovadoras y la capacidad de adaptarse a una amplia gama de estilos musicales la han convertido en un pilar esencial en la escena musical. Vamos a sumergirnos en la rica historia y las características distintivas de la Stratocaster.

A mediados de la década de 1950, Leo Fender, el visionario detrás de Fender Musical Instruments Corporation, buscaba superar el éxito de su primera creación, la Telecaster. En 1954, la Stratocaster vio la luz del día, presentando un diseño revolucionario que marcó un cambio sísmico en la escena de las guitarras eléctricas.

Características como el cuerpo contorneado para mayor comodidad, el mástil de arce atornillado y, quizás más notablemente, tres pastillas de bobina simple dispuestas en un golpeador en forma de «S», fueron innovaciones que redefinieron el estándar de las guitarras eléctricas.

La Stratocaster se caracteriza por su cuerpo contorneado, que se ajusta cómodamente al cuerpo del músico. Este diseño no solo mejora la ergonomía, sino que también contribuye al carácter tonal único de la guitarra. Las tres pastillas de bobina simple de la Stratocaster ofrecen una amplia gama de tonos. La pastilla del mástil produce tonos cálidos y suaves, la central es conocida por su equilibrio, mientras que la del puente proporciona agudos brillantes y crujientes. Incluye un interruptor de cinco posiciones que permite a los músicos seleccionar diferentes combinaciones de pastillas, ofreciendo una increíble variedad tonal. Esto la hace excepcionalmente versátil, adaptándose a estilos que van desde el blues y el rock hasta el pop y el jazz. Además incorpora un trémolo sincrónico, también conocido como trémolo de palanca. Esta característica permite variar la altura de las notas y agregar efectos de vibrato, ofreciendo a los guitarristas una herramienta expresiva única.

La Stratocaster ha sido el instrumento de elección para innumerables leyendas de la música. Desde Jimi Hendrix y Eric Clapton hasta John Mayer, su versatilidad tonal y su facilidad de juego la han convertido en una compañera confiable para músicos de todos los niveles y géneros.

En conclusión, la Fender Stratocaster no solo es una guitarra; es una obra maestra musical que ha evolucionado con el tiempo sin perder su esencia innovadora. Su impacto en la música moderna es incuestionable, y su legado perdura como un recordatorio del poder transformador de un diseño visionario y una artesanía excepcional. Ya sea en el escenario, en el estudio o en la sala de ensayo, la Stratocaster sigue siendo un faro de inspiración para músicos de todo el mundo.

Guitarras de cuerpo hueco o semi-hueco

Explorando las raíces históricas de las guitarras eléctricas huecas y semi-huecas destinadas al jazz y al blues, nos adentramos en un viaje sonoro que se remonta a las primeras décadas del siglo XX. Las archtops, inicialmente concebidas como instrumentos acústicos, fueron adaptadas para la amplificación eléctrica en la década de 1930, marcando el inicio de una revolución en la música moderna.

Entre los modelos más icónicos, la Gibson ES-175 destaca como una pionera en el mundo de las guitarras jazz. Presentada en 1949, la ES-175 se ganó rápidamente la admiración de los músicos gracias a su diseño semi-hueco y pastillas que ofrecían un tono equilibrado y resonante. La Gibson L-5, una archtop de cuerpo completo, también ha dejado una huella imborrable en el jazz desde su creación en la década de 1920.

En el ámbito más contemporáneo, la serie Ibanez Artcore ha ganado popularidad gracias a sus guitarras semi-huecas accesibles que ofrecen una combinación única de calidad y versatilidad. Además, la línea de guitarras hollowbody de Gretsch, como la Gretsch G5420T, se ha convertido en una elección apreciada por su estética clásica y su sonido distintivo.

Estos modelos, imbuidos de historia y evolución, no solo son instrumentos; son testimonios de la creatividad e innovación que ha impulsado la música jazz y blues a lo largo del tiempo. Al elegir una guitarra hueca o semi-hueca, los músicos no solo adquieren un instrumento, sino también un vínculo con la rica herencia de estos géneros musicales excepcionales.